27 de agosto de 2011

Santiaguitoguito

El mal tiempo unido al aburrimiento extremo que se acumulaba en casa me ha llevado a la capital de nuestra bella Galicia, centro en el que se reúnen quichicientos peregrinos, contentos y satisfechos después de haberse recorrido otros quichicientos kilómetros a pie, en bici y para los más afortunados en mi opinión, a caballo.
Por las calles nos encontrábamos diversos restaurantes, cafés, bares.... y en cada puerta nos daban un folleto diciendo que ahí podríamos encontrar lo mejor de lo mejor, pero al final acabamos donde siempre, un pequeño restaurante en el que las paredes están cubiertas de monedas, muy acogedor la verdad. Y como no, antes de irnos, visitamos la catedral, tan grande como siempre.Sus columnas se alzaban perdiéndose en lo alto mientras dos órganos mantenían una conversación, respondiéndose cada vez, de una manera más potente; los diferentes idiomas y acentos se mezclaban por la catedral y yo intentaba entender algo de lo que decían.. pero hablaban tan rápido y tantos a la vez que al final no entendía nada; los flashes de las cámaras más profesionales invadían la  atmósfera pero no faltaban aquellos que con móvil en mano por mucho potatoe que fuese se las arreglaban.Todo esto junto en mi opinión imponía mucho respeto, y me encantó. Aquí os dejo algunas fotitos











 

                                                                       ¡BYE!

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